Tasas de Interés Reales y Nominales.
Evolución RecienteCon la reciente la dinámica inflacionaria,
reaparece en la economía la importancia de observar ya no exclusivamente las
variables nominales, las cuales se encuentran directamente afectadas, sino las
variables reales, que son aquellas que procuran reflejar el comportamiento
efectivo de una variable, y que subyace a su expresión nominal. Particular
interés cobran, entonces, las tasas de interés nominales que se aplican a todo
tipo de financiamiento, las cuales registran evoluciones alcistas en el
transcurso del año y que preocupan sobremanera a los consumidores que las
enfrentan.
El presente artículo tiene por objeto presentar
y describir las definiciones y expresiones matemáticas de las tasas de interés
nominales y reales, para luego observar el efecto de la inflación en algunas de
sus aplicaciones, como son los casos de tarjetas de crédito, créditos
hipotecarios y prendarios.
Las Tasas de Interés y
sus Diferentes Expresiones
El concepto de "tasa de interés"
admite numerosas definiciones, las cuales varían según el contexto en el cual
es utilizado. A su vez, en la práctica, se observan múltiples tasas de interés,
por lo que resulta difícil determinar una única tasa de interés relevante para
todas las transacciones económicas.
En términos generales, la tasa de interés expresada en porcentajes representa el costo de
oportunidad de la utilización de una suma de dinero. En este sentido, la
tasa de interés es el precio del dinero, el cual se debe pagar/cobrar por
tomarlo prestado/cederlo en préstamo. Entonces, el poseedor de una suma de
dinero deseará obtener la máxima rentabilidad posible para su capital, conforme
a las oportunidades de inversión del mismo.
Cuando en una economía se producen cambios en
los niveles generales de precios es importante distinguir entre variables
nominales y variables reales. En el caso que nos ocupa pasaremos a continuación
a distinguir entre tasas de interés
nominales y tasas de interés reales.
Tasa de interés
nominal. Se refiere
al retorno de los ahorros en términos de la cantidad de dinero que se
obtiene en el futuro para un monto dado de ahorro actual.
Tasa de interés real. Mide el retorno de los ahorros en
términos del volumen de bienes que se pueden adquirir en el futuro con
un monto dado de ahorro actual.
La fórmula simplificada para obtener la tasa de
interés real implícita en la nominal sería[1]:
Tasa
de Interés Real ≈ Tasa de Interés Nominal - Tasa de Inflación
( r ) ( Rn ) (
p )
Un ejemplo nos ayudará a clarificar la
cuestión. Supóngase que un ahorrista realiza un depósito de $100 en un banco
que se compromete a pagar un interés nominal anual del 10% al final del
período. Para el mismo lapso, se espera que la inflación anual sea baja,
digamos del 0,5%. Dicho ahorrista espera obtener a fin de año $110. Dado que la
inflación es baja, la tasa nominal (10%) es prácticamente igual a la tasa real
(9,5%), por lo tanto la suma que obtendrá el ahorrista en términos de capacidad
de compra no ser verá prácticamente afectada.
Pero si la inflación esperada es del 10%, a fin
de año el ahorrista esperará cobrar, conforme a la tasa nominal, los $110, que
ahora por efecto de la inflación, tendrán un valor real (que puede pensarse
como capacidad o poder de compra) igual –en este caso- al valor del capital
inicial ($100). En caso que la inflación fuera aún mayor, del orden del 20% por
ejemplo, la tasa nominal a percibir como interés ni siquiera serviría para
mantener el valor real del capital original. Esto resulta así porque
implícitamente la tasa de interés real es negativa, en virtud de que la tasa de
inflación supera el valor nominal de la tasa de interés.
Argentina 2002: Inflación y Tasas de Interés Reales
A partir de la devaluación de principios del
año 2002, se ha producido en Argentina un retorno a la presencia de variaciones
positivas del Indice de Precios al Consumidor, es decir que ha vuelto la
inflación. En este nuevo contexto resulta interesante analizar el efecto de la
inflación sobre algunas tasas de interés en particular.
Entre
enero y julio de 2002, la inflación minorista acumulada alcanzó al 34,7%, luego
de varios años de estabilidad de precios, mientras que la variación de los
precios mayoristas (medida por el Indice de Precios Internos al por Mayor) fue
del 105,6% para el mismo período.
Indice de Precios al Consumidor
(variación respecto al período
anterior)
|
|
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
|
Enero |
0,6 |
0,5 |
0,8 |
0,1 |
2,3 |
|
Febrero |
0,3 |
-0,2 |
0,0 |
-0,2 |
3,1 |
|
Marzo |
-0,1 |
-0,8 |
-0,5 |
0,2 |
4,0 |
|
Abril |
0,0 |
-0,1 |
-0,1 |
0,7 |
10,4 |
|
Mayo |
-0,1 |
-0,5 |
-0,4 |
0,1 |
4,0 |
|
Junio |
0,2 |
0,0 |
-0,2 |
-0,7 |
3,6 |
|
Julio |
0,3 |
0,2 |
0,4 |
-0,3 |
3,2 |
|
Agosto |
0,0 |
-0,4 |
-0,2 |
-0,4 |
|
|
Septiembre |
0,0 |
-0,2 |
-0,2 |
-0,1 |
|
|
Octubre |
-0,4 |
0,0 |
0,2 |
-0,4 |
|
|
Noviembre |
-0,2 |
-0,3 |
-0,5 |
-0,3 |
|
|
Diciembre |
0,0 |
-0,1 |
-0,1 |
-0,1 |
|
Fuente: INDEC
A los efectos de este análisis y para los
cálculos de las tasas reales se utilizará la inflación minorista, dado que se
aplicará a tasas de interés de créditos destinados a consumidores particulares
(tarjetas de crédito y créditos prendarios e hipotecarios). A los efectos de
calcular las tasas reales de créditos para empresas sería pertinente utilizar
la inflación mayorista o bien una combinación de ambos índices.
El Caso de las Tasas
Aplicadas en el Financiamiento de Tarjetas de Crédito
Para el análisis de este segmento crediticio se
tomó una muestra de las tasas cobradas por quince entidades de primera línea[2].
Durante los primeros dos meses del año 2002 dichas entidades mantuvieron las
tasas en niveles levemente superiores a los del año 2001, por lo que las tasas
reales resultaron positivas. A partir de marzo, la inflación se aceleró pero
las tasas se mantuvieron prácticamente sin cambios de modo que las tasas reales
resultaron negativas, especialmente en el mes de abril. A partir de ese mes,
las tasas de financiación aplicadas a los consumos efectuados con tarjetas de crédito
comenzaron a subir fuertemente, a la vez que las tasas de inflación se
moderaron, por lo cual entre mayo y julio las tasas resultaron positivas en
términos reales.
A modo de balance de los primeros siete meses
del año, la tasa de interés acumulada para estas quince entidades fue del
33,58%, que contra una inflación en el mismo período del 34,7% arroja una tasa
interés real levemente negativa.

Resulta interesante ampliar el análisis al
nivel individual de cada banco, ya que existen algunas particularidades
interesantes. Para ello se calculó la tasa efectiva mensual de cada banco
compuesta para el período enero-julio
Se puede apreciar que si bien la mayoría de las
quince entidades han aplicado tasas similares a la inflación acumulada (con
leves desvíos tanto positivos como negativos) hay algunos casos extremos.
En el caso del Banco Ciudad y del Banco Nación
las tasas resultan fuertemente negativas (-11,3% y -9,4% respectivamente).
Otras entidades con tasas negativas son el de
Los bancos con tasas fuertemente positivas en
el período son el HSBC y el Bansud (que a partir de junio aplica una tasa del
7,81% mensual, equivalente al 95% anual).

De todos modos, si se tiene en cuenta un
período más largo las conclusiones pueden ser bastante diferentes. En efecto,
para el período comprendido entre enero de 2001 y julio de 2002 las tasas
reales resultan positivas. Esto se debe a que en el año 2001 la inflación no
sólo fue muy baja, sino que durante muchos meses hubo deflación. Mientras que
las tasas de las tarjetas se ubicaron en torno al 3% mensual, la máxima inflación
mensual correspondió al mes de abril, con un 0,7% y a partir de mayo hubo siete
meses seguidos de deflación.

Créditos Hipotecarios y Prendarios
En este tipo de créditos se presenta una
particularidad no presente en el caso de las tarjetas de crédito. La mayoría de
los créditos hipotecarios en curso a fines de 2001 habían sido pactados en
dólares a tasa variable, mientras que los prendarios principalmente se pactaban
a tasa fija.
Hasta fines de 2001 cerca del 70% del stock de
créditos hipotecarios estaba nominado en dólares, pero por el Decreto N°
214/2002 se dispuso la "pesificación" de los mismos. Junto con la
pesificación se dispuso que los créditos pesificados se actualizarían por un
índice, que en principio sería el Coeficiente de Estabilización de Referencia
(CER; a aplicarse desde agosto y luego pospuesto hasta octubre), el cual sería
reemplazado luego por el Coeficiente de
Variación Salarial (a aplicarse desde octubre) para los créditos otorgados para
vivienda única y permanente en el caso de los hipotecarios y para prendarios y
personales por debajo de $30.000 y $12.000 respectivamente.[3]
Pero además se congeló por seis meses la tasa
de interés aplicada en enero, a la vez que se estableció un período de espera
para empezar a aplicar los índices de actualización. La mayoría de los créditos
hipotecarios se otorgaban a tasa variable, que se ajustaban principalmente en
base a las tasas de plazo fijo pagadas por los bancos. Dado que a fines del año
2001 dichas tasas habían alcanzado niveles muy elevados, los deudores
hipotecarios estaban pagando tasas del orden del 15% al 20% anual.
A partir de febrero dichas tasas se mantienen
fijas, lo cual significa que la tasa efectiva mensual pagada por estos créditos se ubica en el
rango del 1,25%-2%, resultando fuertemente negativas en términos reales (si
bien fueron congeladas en niveles relativamente elevados).
Por su parte, en los créditos que habían sido
pactados a tasas fijas, en otro contexto macroeconómico, habrá una evidente
licuación de pasivos.
En el gráfico siguiente se muestra las tasas
efectivas compuestas para el período enero-julio 2002 para diferentes tipos de
créditos hipotecarios (en pesos y/o dólares y a tasa fija o variable; en este
caso se consideró una tasa mensual de 2% y 1,5% respectivamente, en virtud del
congelamiento de tasas anteriormente comentado) y prendarios
(para créditos tomados en concesionarios).[4]

Consideraciones Finales
A lo largo de 2001, en un contexto
deflacionario, las tasas de interés de tarjetas de crédito de los bancos de
primera línea se mantuvieron en torno al 3% mensual, registrándose tasas reales
positivas. Luego de la devaluación de principios de 2002 las tasas se
mantuvieron en niveles similares a los del año anterior mientras que la
inflación se aceleró, hasta alcanzar en abril un 10,4%, período en el cual las
tasas promedio resultaron fuertemente negativas. A partir de mayo las tasas de
tarjetas comenzaron a subir, recuperándose en términos reales.
En el caso de los créditos hipotecarios y
prendarios el análisis es más complejo, por efecto de la combinación
"pesificación-fijación de tasas-actualización por índices". En los
créditos pesificados la caída del valor real de las deudas se produce no sólo
por la devaluación del peso sino también por el tope a las tasas. En los
créditos pactados originalmente a tasa fija es de aplicación la misma
consideración.

[1] Esta fórmula simplificada sólo es útil cuando las tasas de inflación son
bajas. Para todos los casos, la fórmula general es la siguiente: (1 + r)
= (1 + Rn) / (1+
p) o también 1+ r = Rn - p / 1 + p.
[2] La información
es remitida por los bancos a
[3] Aunque resulta
muy complejo discutir reglas de actualización de capitales en este trabajo se
puede señalar lo siguiente. El CER, por estar basado en la inflación minorista
cumplía bastante adecuadamente el objetivo de mantener constante el valor de
las deudas (que originalmente estaban nominadas en dólares y se convirtieron a
pesos). Sumado a una tasa de interés nominal reducida aseguraba obtener tasas
de interés reales positivas y moderadas, lo cual es deseable en términos de
eficiencia económica (excepto que se considere deseable redistribuir ingresos
mediante subsidios a las tasas de interés, en cuyo caso la discusión debería
plantearse en términos de equidad y no de eficiencia). En su contra se argumentó que resultaría muy
gravoso para algunos deudores y por eso se limitó su uso.
[4] La información
corresponde a las tasas promedio para créditos otorgados en junio de 2001. Los
datos fueron remitidos Dirección de Análisis de Precios y Evaluación de
Mercados en el marco de